Que no seas un vende motos

  • ¿Qué esperas de este curso?
  • Que no seas un vende motos. He hecho varias formaciones de liderazgo y me han servido de muy poco.

Permitidme que este post lo escriba a título personal. Esta es una respuesta de una situación real que recibí hace tres semanas.

Cuando iniciamos nuestras formaciones solemos preguntar por las expectativas que tienen los asistentes. Es una buena manera de averiguar necesidades e intereses por si hay que hacer algún ajuste al contenido o a la forma del curso. Hace tres semanas, en la primera sesión de un seminario de liderazgo para mandos intermedios que realizamos habitualmente en la Cambra de Comerç de Barcelona, ??un asistente a la formación nos contestó así a nuestra pregunta inicial.

Amablemente le contesté: «gracias por tu sinceridad, ojalá te pueda responder con estas tres sesiones, pero me gustaría que volvamos a hablar de esto al final del curso. Tu opinión me puede ayudar mucho. »

Este comentario me lo hacía un responsable de una empresa ubicada en Barcelona que se dedica al diseño y fabricación de prototipos para empresas del sector de la automoción.

Su respuesta, que en un primer momento me impactó, me ha hecho pensar durante estas tres semanas.

Todos los formadores tenemos claro que la formación en liderazgo se basa en principios, valores, comportamientos y actitudes. En liderazgo de personas no hay fórmulas matemáticas ni leyes implacables que funcionen en todas las situaciones y entornos. Vaya, que dos más dos, no siempre suman cuatro (a veces suman 3 y a veces suman 5).

Lo que me preocupa es que los formadores, facilitadores, consultores o como les queramos decir (hay gente que pone nombres muy imaginativos), no seamos capaces de bajar estos principios teóricos a la práctica, a nivel del suelo de una fábrica, de una oficina, de un taller o de cualquier entorno de trabajo.

La teoría es para los teóricos. Los mandos intermedios y otros cargos de las empresas viven la acción del día a día, son los que dirigen desde las trincheras. Aunque deben tener claros estos principios de liderazgo, necesitan herramientas prácticas, dinámicas y conocimientos que sean trasladables a la vida real.

Por lo tanto, los que tenemos la suerte de dedicarnos a formar estos líderes, no compliquemos en exceso las formaciones con conceptos teóricos y muchas veces confusos, que aunque en inglés suenen muy a la moda o a soluciones mágicas, en la práctica no se pueden bajar a ras de suelo.

La teoría para los teóricos. En las trincheras, la teoría no sirve si no la puedes llevar a la práctica.

Al finalizar el curso me pareció que no era necesario volver a preguntar, con un «¿Marc haces un nivel 2 de esta formación? ¿Me podrás pasar las dinámicas de hoy? » me di por respondido.

Gracias por tu sinceridad Raúl, hasta la próxima.

 

Marc Pujol

Leave a Reply

Your email address will not be published.